Contenidos

Índice

1.- Características Especiales de las Aves.

2.- La Observación de las Aves.


3.- Anatomía Externa de las Aves.

4.- Anecdotario de las Aves Paseriformes de la Península Ibérica.

5.- Fácil manera de Reconocer las Aves Rapaces Ibéricas Diurnas.

6.- Fáciles características para Identificar las Aves Rapaces Ibéricas Nocturnas.


7.- El Anillamiento Científico de Aves.


8.- Algunas Características Especiales de todas las familias de Aves de la Península Ibérica.

La Playa del Ruso: Paraíso Costero




Cercana al pueblo pesquero de la Rábita se encuentra uno de los monumentos naturales más espectaculares de la Contraviesa, es la llamada Cala o Playa del Ruso. Para acceder a la misma podemos hacerlo de varias formas, una de ellas es en piragua dirigiéndonos desde la playa de la Rábita hacia poniente, bordeando la Punta de su mismo nombre a través de arrecifes pétreos que nos adentran en pequeñas cuevas azotadas por el rugir del mar. 
Vista desde el sendero

En las alturas las gaviotas nos hacen deleitarnos con los acantilados verticales que ascienden a más de un centenar de metros. En poco más de diez minutos desembarcamos en la famosa playa nudista, que en épocas invernales se transforma en una paradisiaca bahía sólo hoyada por multitud de aves marinas como gaviotas sombrías, patiamarillas y de adouín, aviones roqueros y palomas bravías que pasan la noche sobre la protección de los tenebrosos cortados.
Otra manera de irrumpir en dicha cala es por la carretera antigua que sale también de la Rábita y en un fuerte ascenso sobrepasa los acantilados, para llegar en aproximadamente un kilómetro a la senda que nos guiará hacia la misma.
En el inicio, un estrecho camino de tierra nos adentra hacia la montaña, en un continuo zigzagueo entre espartos y pitas nos asoma en cada una de sus curvas externas a las tremendas paredes verticales que desembocan en el mar. Es un día de invierno sobre las cuatro de la tarde, los aviones roqueros no paran de planear a mi altura, cerca tienen sus posaderos y dormideros que utilizarán para pasar las no muy frías noches de esta Costa Tropical. Seguimos descendiendo siempre con la imagen de fondo de la cala, un grupo de gaviotas están posadas sobre la orilla, en un fuerte revoloteo observo las palomas como esquivan a no sé qué en el aire. Esto me extraña y con una vista de prismáticos descubro la imagen de un halcón peregrino que otea a gran altura encima de los acantilados, en pocos segundos desaparece, seguro que mi presencia le ha hecho desistir en sus posibles presas.

Manantial del Ruso


Sigo el descenso, de repente el sendero se introduce en un espacio resbaladizo de piedra, con cuidado observo que multitud de gotas de agua caen resudando de toda la montaña, pequeñas estalagmitas y estalactitas formadas en miles de años adquieren un color anaranjado, como oxidado, posiblemente por el componente férreo del líquido elemento. La imagen es maravillosa, entre margaritas marinas y helechos enanos, aquí llamados culantrillos, encuentro el famoso manantial de aparente agua pura y cristalina. Es un pequeño pilar en el que el continuo goteo de la diminuta cueva lo rebosa, formando diversas colonias de musgos que rodean la fuentecilla, generando un microclima húmedo difícil de encontrar por estas latitudes costeras.
Este manantial es el más meridional de nuestra Sierra, y posiblemente uno de los más cercanos a África del continente europeo. En él se han abastecido de agua muchas generaciones, aunque actualmente sea dudosa su salubridad, ya que en el valle que está justo encima de la cueva existen varios invernaderos que podrían estar vertiendo residuos que podrían estar llegando a dicho manantial.
Cabo de Levante


Ya cerca de la playa atravieso un pequeño túnel natural de cañaveras que me hace encender la linterna, ya que en unos pocos metros se oscurece todo de repente para instantáneamente volver a aparecer la luminosidad del atardecer.  Los grandes  chinos costeros masajean los pies al entrar en su terreno, multitud de huellas sobre la fina arena mojada me lleva hacia una gran cantidad de plumas de aves marinas amontonadas por los remolinos de viento en un rincón de la playa. Un grupo de cormoranes salta hacia el mar y sin tiempo para observarlos se introducen buceando para emerger a unos cincuenta metros en la lejanía.
La playa de esta pequeña bahía no tiene más de trescientos metros de longitud, pero en cada uno de sus extremos, tanto el de poniente como el de levante, las olas rompen contra la roca horadándola, dándole unas formas abstractas y profundizando en el sustrato más reblandecido por la continua erosión.
En el cabo de levante se encuentra una ruina de construcción que da fe de la leyenda real que a su vez da el nombre a esta cala. Está en alto, a unos dos metros del nivel del mar, en una pequeña covacha de unos cuatro metros cuadrados, hecha de un muro de piedra erosionada por el mar, pero levantado este muro sólo unos cuarenta centímetros. Es la morada del famoso Ruso que vivió en este paradisiaco lugar durante varios años, trabajando en la próxima Rábita y volviendo a pernoctar a su idílica playa.
Cabo de Poniente



En el cabo opuesto del oeste una serie continua de acantilados oscuros forman un conjunto de grutas de diferentes tamaños que se adentran en el mar creando imágenes inigualables. En una de ellas vuelve a surgir el agua cayendo de unos cincuenta metros de altura hasta la misma arena marina. Una multitud de gotas refrescan el ambiente, que en época estival debe ser el lugar más demandado por los privilegiados bañistas.
Espero sentado en los chinos hasta que el Sol empieza a ponerse, la imagen de alguna barca de pesca y los alcatraces soltando sus arpones contra el agua me dejan unas instantáneas en la retina que ojalá pueda volver a disfrutar en épocas venideras.
Gruta al Mediterráneo

Mecanismos de Supervivencia de los seres vivos Ibéricos: Introducción e Índice de Especies

Uno de los principales contenidos de este blog está basado en la necesidad que ha tenido el ser humano y tiene para sobrevivir en nuestro Planeta. Pero este Planeta es el mayor ecosistema que nosotros conocemos, por lo que en él se encuentran una serie de seres vivos que se relacionan entre sí, en un espacio concreto formado por bosques, desiertos, ríos, mares, montañas… Esta variedad de seres ha competido con nosotros a lo largo de la evolución de las especies, intentando en todo momento subsistir sin que otro pudiera exterminarlo de la faz de la Tierra. Esta evolución ha llevado a nuestra especie, el Homo sapiens, a situarse en la cúspide de la pirámide del equilibrio de la naturaleza, es el máximo predador debido a la capacidad cerebral que ha desarrollado, lo que ha hecho que la mayoría de los demás seres teman nuestra presencia cerca de ellos. Pero además, ellos, al igual que ha ocurrido con nosotros, han sufrido unos cambios en su evolución que les ha capacitado para competir sobre todo a la hora de conseguir alimento o refugio.


En este bloque de contenidos voy a ir introduciendo de manera muy sucinta algunas de las particularidades de los seres vivos que les han hecho mantenerse en su estatus preponderante en el Planeta, destacando aquellas que son casi exclusivas de su especie, lo que nos hará valorar aún más la importancia que tiene la virtud de la inteligencia en las especies, y cómo han debido adaptarse para conseguir sobrevivir comiendo sin ser comidos.

* La imagen que aparece en este apartado ha sido realizada por alumnos de 4ºA del CEIP Sagrado Corazón de Jesús de Alhendín (Curso 2010-11)

Índice de Especies:
  • Abeja Común (Apis Mellifera)
  • Velero (Velella velella)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Agachadiza Común (Gallinago gallinago)
  • Macaón (Papilio machaon)
  • Zapatero (Gerris palustris)
  • Camaleón Común (Chamaeleo chamaeleon).
  • Ranita Meridional (Hyla meridionalis)

Avistamientos de Animales en las Islas Salomón II: Índice

* La introducción al artículo y la bibliografía se encuentran en la parte I de este bloque de contenideos.

* Cuando se completen los avistamientos aparecerá el índice de esta segunda parte.

Abeja común (Apis mellifera)


Dentro de la familia de los insectos Apoidea están los abejorros y diferentes clases de abejas, pero sin duda alguna, la Apis mellifera o abeja común es el animal más espectacular e imprescindible para la naturaleza.

Enjambrazo

Las colonias silvestres de abejas viven en troncos huecos, cuevas y otros lugares donde puedan construir y conservar sus colmenas. Cada colmena puede albergar unas sesenta mil abejas.
Para la naturaleza, y por ende para el ser humano, las tres funciones fundamentales de las abejas son:
1. Elaboración de cera utilizada para la realización de velas, cosméticos, productos farmacéuticos o mantenimiento de muebles.
2. Elaboración de la miel, uno de los productos más recomendables por la energía que aporta, y por los beneficios medicinales que conlleva.
3. Favorecen la polinización de las plantas en el proceso de recolección del néctar de las flores, ayudando al nuevo crecimiento de los seres vivos insustituibles para la producción de oxígeno al medio ambiente.

Características del entramado y maravilloso mundo de la abeja melífera:


* Dentro de la colmena existen varios tipos de abejas residentes, las domésticas que limpian los residuos, son las amas de casa y lo que hacen es momificar con propóleos, que son resinas recolectadas de los árboles, a los animales muertos dentro de la colmena.
Otras son las ventiladoras, que se sitúan cerca de la entrada batiendo las alas para que circule el aire en el interior, otras, las enterradoras que retiran las abejas muertas.
También están las obreras, que se encargan de construir los panales para almacenar la miel, éstas se dividen en constructoras, que excretan la cera o grasa mediante unas glándulas situadas en la cara inferior del abdomen, las abejas la mastican y la convierten en bolas con las que construyen el panal hexagonal de dos capas, que es donde crían las larvas y almacenan la miel. Las reparadoras, que arreglan los panales viejos, y las tapadoras que esparcen la cera sobre las nuevas capas de panales, construyendo también “espacio para abejas” en medio y alrededor de cada panal.
Colmena
* Entre las abejas que salen de la colmena están las exploradoras, que se dedican a buscar nuevas fuentes de néctar, usan el sol para orientarse, y por medio de una danza con la que señalan la distancia y la dirección, informan de sus hallazgos. Otras de las señales que tienen en cuenta las demás abejas para encontrar el lugar, es el aroma que despiden las exploradoras por el abdomen, y la fragancia de las flores donde han descubierto el néctar.

* A continuación le toca salir a las recolectoras en busca del néctar y el polen descubierto. Se cubren de polen pasándose las patas por el pelo del cuerpo, para reunirlo en las minúsculas cestas de las patas traseras. Para reunir el néctar tienen un pequeño estómago especial, y después de miles de viajes a una colmena pueden conseguir hasta siete kilos de este producto en un solo día. Cuando las recolectoras vuelven a la colmena regurgitan el néctar, mientras las abejas receptoras se lo llevan para convertirlo en miel.
* En la entrada de la colmena están las guardianas, que usan diferentes partes de su cuerpo para proteger de otros insectos la miel fabricada. Cuando clavan su aguijón en un adversario, normalmente lo pierden, muriendo a continuación.
* Los zánganos o machos de la colmena tienen como única tarea aparearse con la reina, y sólo constituyen el cinco por ciento de la población.
* La reina es la abeja de mayor tamaño y la única capaz de poner huevos para renovar la población. Se alimenta con la “jalea real”, que es una sustancia producida por una glándula especial situada en la cabeza de cada abeja nodriza. Estas nodrizas vigilan siempre a la reina para cuidarla, siendo abandonada la misma si no cumple con su función. Una vez que la reina es adulta realiza varios vuelos nupciales, distanciándose algunos kilómetros, dispersando un aroma que hace que sea perseguida por los zánganos. Posteriormente se aparean con varios de estos, impregnando a la reina con unos cinco millones de espermatozoides, muriendo al finalizar el acto. Ésta vivirá unos cinco años, produciendo obreras, aunque sin aparearse nunca más. La reina eliminará a las posibles reinas competidoras, aún en la forma de larvas reales.

El proceso de reproducción se realiza mediante la puesta de huevecillos en el área de cría de la colmena por parte de la reina. De estos salen larvas blancas pequeñas a los dos o tres días. Las nodrizas las alimentan durante dos días con “jalea real”, después “pan de abeja”, que es una mezcla de miel y polen. Después de unas dosmil visitas de la nodriza a la larva, en unos seis días, estas larvas se envuelven en un capullo convirtiéndose en crisálidas. A los doce días después, surgen las obreras aladas. De los huevos fertilizados nacen hembras con genes de la reina y de los zánganos apareados con ella, sin embargo, de los no fertilizados nacen sólo los machos, que heredan los genes de la reina. Las hembras aladas que emergen de las crisálidas, inician la tarea de limpiar las celdillas, ventilar la colmena o recoger la basura. A las tres semanas empieza la principal función de su vida: elaborar la miel.

Aves Rapaces de la Sierra




El enclave físico de la Contraviesa hace que multitud de aves rapaces habiten o  atraviesen en algunas épocas del año este territorio. Paralela al norte se encuentra el parque nacional de Sierra Nevada, al sur el Mediterráneo, que en su prolongación, y ya en territorio africano, forma la cordillera del Rif, que podríamos decir es el espejo de nuestra Sierra en la ribera opuesta marina.
Esta situación hace que algunas de estas aves que viven en Sierra Nevada se desplacen en sus oteos y cacerías a la vecina sierra. Por otra parte, durante las migraciones anuales, las rapaces cruzan el “gran mar” pasando en línea recta buscando las corrientes de aire térmicas para lanzarse hasta las costas africanas.


Los accipítridos son aves rapaces diurnas de tamaños entre pequeñas a muy grandes, el pico suele ser corto o mediano pero fuerte y ganchudo. El cuerpo es robusto, las alas largas, anchas y redondeadas. Sus patas son cortas o medianas con fuertes garras. Su alimentación es carnívora, cazan dese insectos minúsculos a pequeños ungulados.
Generalmente son territoriales, cuando se están desplazando en vuelo aprovechan las corrientes de aire cálido para ganar altura y posteriormente seguir su ruta planeando o batiendo las alas. Las hembras son más grandes que los machos. Alcanzan su madurez entre los 1 y 2 años de vida en las especies pequeñas, y entre los 5 y los 9 años en las especies grandes.


Águila Real (Aquila chrysaetos)
Es el águila más grande de este entorno natural (82cm. la hembra puede llegar a pesar 5.250g.). Se suele acercar a las cimas y valles de la sierra como el Haza del Lino o el Cerrajón de Murtas, viajando desde su hábitat, que son los valles alpinos de Sierra Nevada. Sus alas son anchas y largas y la cola más bien larga. Las voces son agudas, cortas y chirriantes.



Águila Culebrera (Circaetus gallicus)
Es un águila mediana, muy blanca vista por debajo, con la cola mediana y la cabeza ancha. (65cm. y 1.700g.). Las alas son muy largas. Se le puede observar en las gargantas del río Adra o en la rambla de Ahijón de Albuñol, buscando siempre zonas apartadas y arboladas. Es muy vocinglera, con el timbre de voz algo líquido, con llamadas cortas y repetidas o largas y sostenidas, como si fuera un silbido lastimero.




Águila Perdicera (Hieraaetus fasciatus)
Águila mediana con cola larga y cabeza prominente (69cm. y la hembra hasta 2.500g.). Sus alas son anchas y más cortas que otras águilas. La parte central del ala suele estar ensanchada formando una curva característica en el borde posterior del ala. Puede ser vista en las zonas rocosas del barranco de Alcázar, en el rio Torvizcón o en el río Turón, casi siempre en zonas arboladas o de matorral. Emite un motivo bisílabo como “quiá”, chirriante y agudo, repetido varias veces.




Águila Calzada (Hieraaetus pennatus)
Águila pequeña y esbelta con alas estrechas y cola larga y cuadrada (hembra 53cm. y 1050g.). En la fase de coloración clara su vista inferior es inconfundible por el contraste entre las plumas de vuelo que son oscuras y el resto que es blancuzco. Se observa en el alcornocal del Haza del Lino y en el Monte de los Gallegos de Alcázar. Es muy ruidosa, realiza series de una nota aguda, líquida y repetida rápidamente.




Azor (Accipiter gentilis)
Rapaz de tamaño mediano de alas anchas, redondeadas, cortas y en forma de pala (la hembra 62cm. y 1.450g.). La cola es larga y de ángulos redondeados. Cabeza relativamente prominente en vuelo. En vista inferior parece gris bastante uniforme, destacando las infracoberteras caudales blancas. Plumas de vuelo fuertemente barradas. El iris del ojo es amarillo naranja. Se puede observar en los bosques del Haza del Lino y Alcázar. La voz en primavera son llamadas cortas bisílabas, agudas y algo chirriantes como maullidos.




Busardo Ratonero (Buteo buteo)
Rapaz mediana de alas anchas y relativamente cortas, cola más bien corta y cabeza ancha (54cm. y 1000g. la hembra). La coloración inferior más común es marrón con una faja pectoral más pálida y una zona blancuzca en el centro de las primarias. Pecho barrado. Se les puede ver en los linderos de los cultivos de almendros del entorno de Murtas o Cojáyar. También por los bordes de la carretera de los Presos, por encima de Alfornón. Durante el vuelo de exhibición los adultos emiten de forma continuada un grito bisílabo nasal como un maullido.




Halcón Peregrino (Falco peregrinus)
Halcón grande de cola corta, de coloración uniforme en las partes inferiores del adulto, pareciendo gris al observarse de lejos (la hembra 48cm. y 1.100g.). Alternan el vuelo batido con planeos prolongados, efectuando picados rapidísimos durante la caza (es el ave más veloz de la Tierra). Son fáciles de observar en los acantilados costeros de La Rábita, también en la rambla de Guainos y en las depresiones cortadas del río Adra. Su llamada más característica es un quejido de tono agudo y claro ascendente y potente, repetido varias veces.




Alcotán (Falco subbuteo)
Halcón esbelto y pequeño, de alas largas, estrechas y puntiagudas, de cola algo corta y punta cuadrada (33cm. y 240g. la hembra). Listas anchas intensamente contrastadas en pecho y vientre. Alas y cola barradas por debajo. Vuelo rápido y bajo, patrulla también en las alturas alternando planeos y aleteos. Las zonas de fácil avistamiento son el barranco de Verdevique, los ríos Turón y Guadalfeo, en cualquiera de sus bosques de ribera. El sonido más habitual es una serie rápida de notas claras y agudas tipo “guiu” repetidas en tono ascendente.




Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
Halcón pequeño con la bigotera no muy intensa pero bien definida (33’5cm. y 225g. la hembra). Alas medianas que pueden parecer más anchas y menos puntiagudas que otros halcones cuando realiza los vuelos cernidos. La cola es muy larga con ancha barra subterminal negra. Es la rapaz que más utiliza el vuelo cernido para localizar sus presas en las cacerías. Es la más observada por estas Sierra, desde las zonas costeras de Adra, La Rábita o La Mamola, hasta las zonas de interior de Turón, Torvizcón y Rubite. Casi siempre se encuentra en praderas, bordes de carreteras y cultivos. En época de cría los adultos emiten voces formadas por series de gritos tipo “qui-qui-qui” repetidos, agudos y claros.




Gavilán (Accipiter nisus)
Rapaz pequeña de alas anchas, cortas y redondeadas como el azor, y cola larga y cuadrada, estrecha en la base. Las partes inferiores son muy barradas, la cabeza es pequeña y redonda. Durante las persecuciones desarrolla una aceleración pasmosa. Patrulla por los márgenes del pinar del monte de los Gallegos, entre Bargís y Alcázar, en busca de su alimento preferido que son los pajarillos. Cuando se siente en peligro emite series de sonidos agudos y secos tipo “guik”, repetidos muy rápido.


* Todas las imágenes han sido capturadas del centro de interpretación "El Aguadero", perteneciente al espacio natural del parque natural de Sierra Nevada en la localidad de Padul (Granada).