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¿Qué es un Baño de Bosque (Shinrin-Yoku)?

Es una terapia forestal para la salud mental y física, volver a ser silvestres, salvajes, volver al paleolítico. Consiste en utilizar todos los recursos de la naturaleza para realizar caminatas disfrutando desde una sesión de yoga hasta la observación de la flora silvestre. Es dejar que la naturaleza entre en nuestro cuerpo a través de los cinco sentidos: olfato, gusto, oído, tacto y vista.

Acciones durante el Baño:

-Paseos relajantes.

-Senderos “Plantaárboles”.


-Respeto y silencio en varios momentos del paseo.

-Escuchas del viento, de las plantas, de los animales.

-Observación de vegetación, sus efectos sobre la salud y la alimentación.

-Identificar y clasificar los árboles y arbustos emblemáticos del entorno.

-Olores de las plantas, de la tierra…

-Cata de diversas plantas.

-Recolección de plantas aromáticas: salvia, tomillo, ajedrea, mejorana, romero y santolina…

-Contacto con la vegetación, las hojas, el tallo, la flor… los hongos, los líquenes, los musgos…

-Interacción con los árboles, trepa, abrazo…

-Lecturas bajo un árbol.


-Observación y rastreo de la fauna.

-Olores de las zonas de animales, rascaderos, guaridas, plumas, excrementos, sendas…

-Contacto con los animales, captura y suelta, caricias…

-Técnicas de supervivencia.

-Estudio de los componentes geológicos del entorno.

-Paseos nocturnos descubriendo el cielo estelar.

-Técnicas de relajación.

Metodología

1-Sacudirse el estrés cotidiano mediante gestos o palmadas o golpes en el pecho.

2-Abrazar al primer árbol que encontremos, como gratitud por todo lo que nos dan.

3-Con los ojos cerrados experimentar con los sentidos del tacto, gusto, oído y olfato. A continuación abrir los ojos y observar de nuevo el paisaje para reinterpretarlo.

4-Observar el movimiento de lo que nos rodea, parar para descubrir nuevos movimientos, el aire, los animales, descubrir quiénes nos rodean.


5-Caminar de manera muy silenciosa, que casi no se escuchen los pasos, cuando haya algún movimiento o sonido, parar y buscarlo, interpretarlo.

6-Observar lo muy  cercano, algo pequeño, animal o cualquier otro componente de la naturaleza, mirarlo durante cinco minutos y observar detenidamente sus características, aprender de él.

7-Escuchar como una montés, utilizar las manos para llevarlas a las orejas y amplificar el sonido del campo, descubrir qué es.

8-Olfatear como un jabalí las diferentes plantas, estar en contacto con ellas y volver a olerlas, pensar en los recuerdos que nos traen.

9-Regalar al bosque una creación propia con los materiales que nos aporta, piedras, ramas, hojas o cualquier recurso natural, y dejarlo en el rincón que nos apetezca. Adoptar un árbol, regalándole una creación personal  ya elaborada en casa, una pintura, un escultura de madera pequeña, y dejarlo colgado de alguna forma en dicho árbol.

10-Despedirse del bosque reflexionando lo que más nos ha gustado, lo que nos ha aportado y lo que podemos hacer para mejorarlo.

Efectos positivos para la Salud

-Reduce la morbilidad, la mortalidad, el estrés, la ansiedad, la obesidad, el insomnio y la diabetes. Mejora el  sistema inmunitario y reduce el estado de ánimo depresivo, controlando la agresividad y la irritabilidad, previene problemas cardiovasculares, mejora la concentración, la imaginación y la sociabilidad.


-Acciones a realizar: Utilizar móvil, facebook, diarios solo media hora al día, por la noche después de comer. Antes de dormir, diez minutos de meditación, respiración (qué he hecho hoy  para hacer feliz a alguien, qué han hecho hoy por mí, qué he aprendido hoy). Telediario sólo al mediodía. Acostarse siempre a las once y media pero leyendo. Comidas siempre en compañía. Alimentación del Cazador (la que yo llamo la comida de la mente en la que ingerimos aquello que no tiene por qué ser saludable, pero nos resulta exquisita) sólo sábado y domingo. Dos litros de agua al día. Realizar de vez en cuando micro ayunos sin cenar varios días seguidos. No a alimentos procesados. Reducir el pan en comidas y sólo integral

"Raíces del Espíritu de la Naturaleza"



Sistema  de vida basado en las formas de sobrevivir de nuestros antepasados, como un bicho más de la naturaleza; dividido en estos diez principios que realmente sólo son uno: “sé feliz y haz felices a los demás”.

1.       Bondad (actitud de meditación a desarrollar en todos los momentos de nuestra vida, personas desconocidas, personas dañinas, amigos, familia, animales y plantas).

2.       Respeto al Prójimo (escuchándolo, comprendiéndolo, y si no es así tratándolo con humildad).

3.       Esfuerzo (lucha constante por conseguir los retos que nos marca la vida, sin decaimiento, pensando siempre en el presente, en el momento, ya que el pasado no está y el futuro llegará).

4.       Baños de Bosque (terapia para volver a ser salvajes, naturales; es dejar que la naturaleza entre en nuestro cuerpo a través de los cinco sentidos).

5.       Sonidos  Relajantes (música clásica, de relax, de sonidos de la naturaleza, que simule el ambiente natural, el del campo).

6.       Alimentación Mediterránea (nutrición como nuestros ancestros).

7.       Ritual de  Supervivencia (actividad física en la naturaleza aprovechando todos sus recursos).

8.       Suiseki (búsqueda de la calma y relajación a través de la observación de las piedras, encontrando la similitud con paisajes, personas, animales o cosas diferentes.

9.       Ephímera (técnica de relajación manteniendo las piedras en equilibrio y armonía, encontrando la serenidad  emocional en la calma de las piedras, aportando meditación y sabiduría, buscando la fraternidad  con la naturaleza).

10.   Yoga (ciencia milenaria basada en cinco pilares: relajación, respiración, ejercicio físico, alimentación y meditación).

Raíces de Brutamonte

 


Con este nuevo apartado del blog, quiero dar un paso adelante más para la mejora de nuestro Planeta. Para ello me gustaría incentivar a cualquier persona de cualquier edad a entender que aunque no lo creamos seguimos siendo un ser vivo más de la naturaleza, un bicho más. Comprendiendo que hemos sido beneficiados por esta al otorgarnos la evolución la vitola de “inteligentes”, algo que a nosotros sin lugar a dudas nos ha beneficiado como especie, pero a su vez, algo que podría parecer incongruente, ha dañado gravemente a nuestra morada, a nuestra casa: la Naturaleza.

Estamos hartos de ver y escuchar cómo el nuevo mundo se preocupa por las repercusiones que están teniendo nuestras acciones como humanos en la Tierra: congresos mundiales, ecologismo, nuevas ciencias universitarias,  contenidos ambientales en los programas de enseñanza… Algo que no parece estar teniendo un efecto positivo para nadie. Lo que parece más certero es que estamos en un periodo de calentamiento entre glaciaciones normal, que siempre ha ocurrido en nuestro planeta, pero que se está produciendo el cambio muchísimo más rápido y peligroso de lo debido a raíz  de nuestras actuaciones en estos últimos siglos.

Una vez dicho esto, y que parece que la mayoría de los humanos estamos de acuerdo, se me ha ocurrido que debo influenciar positivamente en la gente que me rodea; y qué mejor forma de hacerlo que volviendo a nuestros inicios, al principio casi de nuestra existencia, a nuestras “Raíces”; reconociendo que la naturaleza es nuestra casa, que convivimos como iguales con los seres vivos que la pueblan, que debemos coger de ella lo que necesitemos sin esquilmar a los débiles y que debemos aprovechar nuestra evolucionada mente para mejorar esa convivencia.

Después de tantas experiencias en este mundo silvestre, creo que la mejor manera de apreciar a nuestra madre y cobijo es conocerla mucho mejor, es introducirse en ella, aprender de ella; quién vive, cómo vive, qué plantas nos pueden ayudar a subsistir, cómo podemos interactuar con ella. Por todo ello y esperando que el tiempo y la salud me acompañe, realizaré salidas montanas a cualquiera de las regiones naturales a las que me pueda desplazar, posiblemente serán únicamente por España, en las que experimentaré convivencias solo o con aquellos que les apetezca acompañarme con acciones que estarán centradas en:

·         Respeto y conocimiento del entorno

·         Adquisición de hábitos animales

·         Erudición de las características de la fauna, flora y vegetación

·         Experimentación de técnicas de supervivencia

·         Fortalecimiento de la salud teniendo en cuenta los pilares de la misma: Movimiento; Alimentación;  Relajación y Descanso; Higiene Postural; y Socialización.

…porque la única manera, o la mejor, de querer a algo o a alguien es conocerla (la Naturaleza).


"Si la Esencia de la Naturaleza desapareciera para siempre"

 

Pertenecemos a ella, somos parte de ella, estar cerca nos produce sensaciones inigualables, esos sentidos se encienden produciendo un Baño de Bosque… Y si ocurriera que se va, que nos vamos, o nos quedamos solos. Todo esto quedaría en nuestra mente, y más tarde en el olvido:


·         El crujir del fuego bermejo, azulado, sobre la eterna roca cuando el sol se pone por el horizonte marino.

·         Las fragancias de sus diminutas plántulas que embriagan los bosques planetarios: romeros, tomillos, salvias, ajedreas, lavandas, hierbabuenas…

·         El ulular de la abubilla sobre la atalaya silvestre esperando reacción femenina con su tez bailando al son de su melodía.

·         La chepa del buitre leonado sobre el tajo avistando a sus congéneres en la lejanía aérea para saltar en el instante que ellos se lanzan a por la manduca.

·         El inquieto deambular de la garduña en el boscaje nocturno.

·         La matutina costumbre del lagarto ocelado paralizado al sol con su atractiva iridiscencia.

·         El persistente chapoteo del caño de teja en el manantial de la sierra.

·         La primavera noctámbula marcando la competencia entre la bóveda celestial de la constelación de Orión y las luminiscentes luciérnagas.

·         El robusto roble con su marcescente hojarasca luchando por mantener su territorio ancestral con la añosa encina.

·         El ondulado pase estival de los delfines mulares surcando el mar de Alborán.

·         El pulular de las incansables abejas sobre las minúsculas florecillas.


·         El crepuscular canto del mirlo sólo mitigado cuando amanece y rebusca entre las tierras sus preciadas lombrices.

·         El aullido del alfa lobo al anochecer desde su fortaleza pétrea produciendo quebranto.

·         La Persecución consentida del macho montés olisqueando las partes nobles de la hembra.

·         La hechicería del torcecuello convertido de ave a sierpe.

·         El eterno río serpenteando entre sauces, fresnos y chopos.

·         La inquieta ardilla chillando ante un peligro a su vez que brinca de pino en pino para perder a su predador.

·         El abejaruco del paraíso con su melodía metálica en los cielos.

·         La golondrina dáurica dando continuos portes de barro desde las acequias hasta construir el nido con su entrada tubular.

·         El polícromo granado pasando de la calvicie marronácea invernal hasta la metamorfosis sus hojas rojizas al emerger, verdes al crecer y amarillas al perecer.

·         El salto nocturno de los peces voladores a estribor de la navegante piragua.

·         El crepitar de las olas sobre los arrecifes marinos.


·         El sabor de un voluptuoso caqui recién cogido del árbol.

·         La resurrección primaveral de la osa recriminando a los oseznos por sus dispersos paseos.

·         La mirada de la víbora emergiendo su cuerpo ante el peligro siseando para avisar de su poder.

·         El paso mimético y silencioso del búho real por la estrecha angostura.

·         El afilado cuchillo resquebrajando el viejo tronco para alimentar con sus larvas al hambriento superviviente.

·         El lince guiando a sus pequeños entre los lentiscos con el reducido rabo emergido y abanderado.

·         El caminar seguro del mirlo acuático buceando y andando sobre las sumergidas rocallas.

·         El perenne madroño aunando a principios de otoño sus globosas florecillas con sus frutos amarillentos y algunos bermellones.

·         Los  machos de sapillos corredores que al llegar la noche húmeda primaveral atraen a las hembras con su croar constante inflando los sacos bucales trompeteros.

·         La magia de los ciervos machos perdiendo las cuernas en los meses primaverales año tras año, para volver a ramificarlos creciendo aún más al llegar el estío.


·         El trino de las aves cánoras luchando por su territorio y por su hembra: jilgueros, verdecillos, verderones, pinzones, pardillos…

·         La brujería de las mariposas transformándose de huevo a larva, a oruga, a crisálida, para finalizar el ciclo volviendo de nuevo al estado de atractiva mariposa.

·         La majestuosa águila real surcando los cielos provocando entre ratoncillos, conejos y zorros la necesaria espantada terrenal.

·         La inigualable sonrisa del niño cuando juega en las plazas de los pueblos…

 


… Nuestras próximas generaciones no nos lo perdonarían jamás.

"Cimaqueando en Piedra Ballesteros de Sierra Mágina"


La Sierra de Mágina se encuentra al sur de la provincia de Jaén, parte de ella está considerada como parque natural, siendo una pequeña serranía rodeada por pequeños pueblos ancestrales. Nosotros en esta ruta nos vamos a desplazar a la orla del parque, concretamente al sur, a la población de Arbuniel. Esta población pertenece al término municipal de Cambil, se caracteriza por su abundancia en aguas, poseyendo en sus alrededores uno de los arroyos más emblemáticos del parque, el arroyo Salado, cuya principal virtud son sus aguas medicinales termales con gran cantidad de sales minerales que sorprenden por su salinidad, no teniendo nada que envidiar a las famosas aguas salinas del Himalaya. Además, en este pueblecito nace el río que lleva su nombre, y que desde la falda de las montañas que lo rodean nace a borbotones creando un laguneto muy característico.
Observando el horizonte

La ruta comienza en el Valle del Frontil, en la aldea de los Vílchez, a unos cinco kilómetros en dirección a la autovía de Granada Jaén. En esta ocasión nos hemos reunido un grupo de amigos de diversas edades y formas de vivir. Al llegar a la aldea alguno me pregunta que qué es eso de cimaquear, entiendo la pregunta, ya que no lleva tampoco mucho tiempo este vocablo en mi discurrir lingüístico.
Cimaquear es realizar vivac en la cima de cualquier montaña, utilizando solamente el saco y la esterilla para dormir. Y vosotros diréis que qué sentido tiene eso, pues bien, es la única manera de disfrutar de la naturaleza silvestre realizando simultáneamente, durante la misma travesía, de tres de las grandes maravillas de nuestro planeta, observar la puesta de Sol, pernoctar bajo las estrellas y deleitarnos del amanecer.
Algunos llevábamos demasiados años sin vernos, otros nos conocemos de hace muy poco tiempo, otros nos conocemos de más, alguno todavía es inocente…, pero lo que sí es cierto es que todos abrazamos el amor hacia la madre naturaleza. Entre el calenturiento olivar iniciamos el camino, no es un recorrido largo, pero el estío andaluz nos hace sudar la gota gorda. No tardaremos más de dos horas, pero recorreremos todo el Valle en sentido ascendente hasta llegar a nuestro objetivo final, la cima de Piedra Ballesteros.
El grupo


Con paso cansino y con algún peso de más, vamos haciendo el camino, cada uno busca su momento para contar sus experiencias, algunos suben en solitario y vuelven al redil, otros nos contamos qué ha sido de nuestra vida, aventuras, anécdotas, nuevos descendientes… Algunos animalillos se empiezan a notar, ya es hora de volver a la actividad, buscan refrescarse en los frescos manantiales, y las avecillas nos alegran la subida pululando de arbusto en arbusto extrañándose de sentir la presencia humana por estos lares y a estas horas. Las chicharas dejas de sonar, eso significa que ya el calor está menguando. En una de las penetrantes curvas del camino los adelantados nos avisan que debemos volver la mirada sobre nuestros pasos, efectivamente, al oeste el Sol empieza a esconder sus rayos entre las montañas de la Sierra Sur de Jaén, la mole de la Pandera hace de pantalla solar produciendo una de las imágenes por la que estamos aquí, el colorido de la ocultación de la estrella empieza a justificar la razón de esta formidable compañía.
Puesta de Sol


Una vez deleitados por las maravillosas imágenes seguimos la caminata, algún que otro sonido nos hace dirigir la vista hacia el barranco, hacia el follaje, sólo son lagartijas que buscan sus escondrijos para pasar la noche a resguardo de los predadores. A lo lejos, cerca de las aldeas, se escuchan los cantos del autillo, acompañado por los sonidos de los anuros y el insistente ruiseñor. Ya estamos muy cerca, el cielo anaranjado proyecta una imagen opaca de los curtidos cuerpos mochileros, un poco de agua para culminar la subida que en estos momentos se convierte en un pesar para nuestras piernas.
Por fin la cima, dejamos nuestras mochilas y subimos a la cúspide, una gran cruz la jalona, y alrededor de ella nos vamos colocando los doce componentes de la ascensión. Es un espectacular observatorio, la noche se nos ha echado encima y los pueblos iluminados de Sierra Mágina demuestran el por qué de la catalogación como parque natural. En una visual panorámica de 360º observamos el relucir de las poblaciones de Arbuniel, Cambil, Pegalajar, La Guardia, Carchel, Carchelejo, Campillo de Arenas y Noalejo… Impresionante.
La cima

“Lo más esperado ante cualquier actividad a realizar, ya sea ociosa, deportiva o de cualquier otra índole, siempre es la comida, yendo muy bien acompañada de los seres queridos y sobre todo una exquisita bebida”. Pues así es, apoyado cada uno en nuestra singular piedra, los complementos culinarios empiezan a salir de las mochilas, esos bocadillos que preparamos con tanto gusto ya nos derriten el paladar. Tortillas, cervezas, jamón, gazpacho… y Ruavieja. Increíble, siempre hay alguien que nos sorprende con unos hielecillos para hacer del acto algo inolvidable.
Es el momento culmen de la ruta, cada cual debe buscar el lugar para pernoctar, es una cima muy llana, que nos ofrece gran cantidad de espacio para tal hecho. El herbazal está seco, pero tenemos que aplanarlo para colocar nuestras particulares viviendas, los insectos no deben estar cerca de nuestras fauces en las horas de sueño. Todos encumbrados decidimos la próxima tarea, la desentumecedora rutilla nocturna a la sierra de las Cuevezuelas.
El condumio

Algunos deciden quedarse ya en estado sedente para empezar a disfrutar del mejestuoso cielo. Los demás nos vamos, como auténticas luciérnagas subimos por el pinar, ye hemos sobrepasado el día buscando una nueva jornada aún más ilusionante. A veces la Luna, en cuarto creciente, nos ilumina sin necesidad de encender nuestras artificiales luces, un paso sobre otro vamos llegando al punto geodésico del Valle, allí recibimos una magistral lección de astronomía, para seguidamente mantener nuestra mentes y nuestras luces en silencio.  Volvemos al vivac, a nuestra llegada todo es mutismo. Los fotógrafos empezamos a preparar la nueva sesión, una de las más atractivas, la desorbitante cúpula estelar.
El cimac

Pasan de las tres de la madrugada, decidimos entrar en nuestras particulares crisálidas y llega el siguiente momento, ensimismarnos con la vista puesta en las constelaciones que abarcan hasta el infinito nuestro techo celestial. Casiopea, Osa Mayor, Osa Menor con su Estrella Polar, Escorpión… Satélites móviles, Marte… Por fin los ojos se cierran, nos ha costado dejar de observar esta gran obra de arte, pero es necesario y debemos descansar.
La claridad del día nos hace asomar la cabeza, el frescor matutino nos sorprende con el tercer acto del cimaqueo, el amanecer de nuestra estrella directora. A las siete y poco más emerge por la Serranía de Cazorla el sublime Sol, la centelleante luz, cada vez más potente, desentumece a la mayoría de los aventureros. De forma imprevista una bandada de aviones comunes bajan de su planeante sueño nocturno y nos sobrevuelan varias veces, ellas dudan de lo que ven, nosotros también. Ya no nos queda otra, recoger y bajar para desayunar en el cortijo. 
Aprendiendo de las estrellas

Durante la bajada volvemos a comentar lo vivido, todo estupendo y con una compañía inolvidable. Todavía la naturaleza nos deja alguna que otra sorpresa, los aguijones de plantas como las aulagas que nos inyectan su vacuna, una veloz ardilla observándonos a lo lejos y la agilidad del diablo de la espesura boscosa, el azor, que en un abrir y cerrar de ojos esquiva nuestra presencia y la de varias decenas de árboles que se intentan interponer en su genial caza.
Sentados en la Plazuela de Sumuntán devoramos el desayuno cortijero, unos huevos fritos con ajos, unos chorizos  y la bebida refrescante de nuestros actuales dioses.

Un placer hacer de este planeta un mundo mejor.
Constelaciones

Noctámbulos

Cimaqueando

El amanecer inesperado

Amaneciendo en Sierra Mágina

"Parece que fue ayer"

Después de cuarenta años de experiencia en el campo de la Educación Física, quisiera recordar aquellos momentos que me hicieron feliz con mis alumnos, porque sí, eran mis alumnos.
Escuela Rural de la Dehesa de los Montes. 1991.


Llegaba joven, me habían dicho que era un pueblecito de Loja, que hacía frío en invierno, que allí no residían los profes, todos se desplazaban día tras día hacia Granada o sitios similares civilizados. Al entrar a conocer mi primer claustro el director de la agrupación rural me organiza en un periquete el horario, era algo especial, debía estar cuatro días en Cuesta de la Palma y uno en Dehesa de los Montes. El número de alumnos del centro principal era de 15, mientras que la pequeña escuela "de cortijo" tenía un total de 6 niños.

Los alumnos de la Dehesa.1991
Pronto empecé a ver las necesidades de unos centros perdidos en el bosque mediterráneo, mi ímpetu para poner en práctica el área de educación física me llevó a ver la realidad del lugar donde me encontraba, era algo decepcionante, los recursos eran escasísimos, no tenía instalaciones deportivas, muchas de mis clases estuvieron rodeadas de encinas, arroyos, lavandas y tomillos. Recuerdo en uno de mis desplazamientos en bici a la Dehesa como una gran culebra bastarda me hizo salirme del camino, yo no sabía qué especie era, y prefería apartarme yo antes de que el ofidio se sintiera amenazado.

Este fue el primer curso, yo sí residí allí, allí encontré amigos para toda la vida, allí empezó mi amor por la naturaleza... allí cociné mis primeros pucheros.

Pasaron los años y todo fue evolucionando, cada vez más los recursos eran más que suficientes, unas instalaciones más que aceptables, aunque los que siempre siguieron siendo los mismos fueron los niños, mis queridos niños.

Instalaciones en el 2011
Ahora, en este maravilloso colegio, todo ha cambiado, perdón, a lo mejor no. Esa dehesa de encinas se ha convertido en un espectacular campo de fútbol de césped artificial, ese patio interior es ahora un pabellón deportivo con capacidad para dos mil personas, los juegos de agua en el arroyo son una piscina climatizada que pronto estrenaremos. Y digo yo, ¿me hacía falta esta cantidad y calidad de recursos para impartir mis clases? Creo que no, cualquier alumno de entonces sería en esta época un virtuoso de la agilidad, un niño más que saludable... un alumno cuyo principal componente habría sido el respeto hacia sus iguales, sus profesores y sus padres. En la actualidad a los docentes nos cuesta llegar a esta prioridad, y yo soy el mismo, con los mismos valores, con la misma disciplina, con el mismo cariño.

No quisiera que se entendiera este artículo como una crítica hacia unos recursos inmejorables en un área necesitada de ellos durante muchos años, no. Los niños, que siguen siendo los mismos, deben coger la senda marcada por sus padres y profesores, volver a seguir el sendero correcto, y para eso debemos preocuparnos en casa para que eso ocurra, deben los padres esforzarse para que vuelvan a entrar en dicho sendero, que ya nosotros nos encargaremos de profundizar en esos valores que seguro volverán a resurgir de sus cenizas.
Instalaciones en el 2011

"Por una educación basada en el respeto, los valores de toda la vida y una adecuada salud".

A mis compañeros de Educación Física



Esta es una reflexión preocupante que quiero transmitir a todos mis compañeros y por supuesto a toda la comunidad educativa, con el fin de que nuestros gobernantes sean capaces de recapacitar y ponerse de acuerdo para influir positivamente en uno de los aspectos más importantes de la calidad de vida y de salud de las personas, sino el que más, como es el fomento de la actividad física.

Recuerdo cuando era niño que había una materia, asignatura o área que se llamaba Gimnasia. No era otra que la de coger un balón, si teníamos, y jugar sin parar esa hora a la semana, que podía ser una, dos o ninguna hora, según le interesara a nuestro maestro. Todos sabíamos que aquella era una "maría", pero, ¡qué "maría" más devertida!, y sin saberlo nosotros, qué necesaria sería para nuestra vida. En aquella época, los años setenta, éramos unos niños activos y sanos, eran las "décadas de la costra", no había niño que alguna semana no consiguiera "costras" o lo que es lo mismo, sangre coagulada en sus rodillas o codos. Y esto era positivo, o no, significaba que tras no parar durante toda la jornada, alguna que otra caída, rozadura o "escalabradura" había ocurrido en nuestro infantil y atlético cuerpo. El tiempo libre que teníamos, quizás por casuadidad, estaba dirigido a tareas con un alto nivel de motricidad, eran los juegos tradicionales, las salidas a las acequias a capturar ranas, los saltos de balates para coger caquis, las luchas de flechas... No existían los juegos de "pantallita" y casi tampoco la hipnotizante televisión.

Puede ser que alguno de vosotros, de edad más joven, piense que sólo me estoy dirigiendo a los alumnos varones, pues no, las niñas, en esos juegos que ahora llamamos sexistas, eran unas auténticas superdotadas físicas, ya que algunos de sus juegos preferidos eran el "Elástico", la "Comba" o la "Rayuela", juegos que fomentaban directamente cualidades como la coordinación, el equilibrio o la potencia de piernas entre otras, en resumen desarrolabamos con total alegría y libertad nuestra salud física y mental. ¿Creéis que en esta época habríamos necesitado una clase sistemática y metodológicamente perfecta como la que ahora impulsamos en los colegios?, posiblemente no.

Ahora todo ha cambiado, dicen que hemos evolucionado, y ciertamente será así, pero lo que parece real es que en algunos aspectos hubiéramos deseado que todo siguiera de igual modo.

La Escuela (educación + enseñanza + aprendizaje) ha absorbido una profunda variación. Mi abuelo me contaba que la ratio maestro - alumnos en su época era de 60 ó 70 por aula, allí estaba todo elpueblo en varios salones de la localidad. Cuando yo era alumno, las aulas eran también muy numerosas, entre 30 y 40 niños por profesor, no había especialidades y allí todos íbamos a una. Sin embargo ahora, en mi fase profesional, tenemos ratios de 20 a 25 alumnos por docente, esto significa que sería más facitble individualizar la enseñanza con nuestros discentes. Han surgido especialidades, ya cada profesor es "maestro" de su área de acción. Todo esto nos lleva a pensar que la calidad educativa que podemos aportar es superior a tiempos pasados, pero parece que esto no es así. Si preguntáramos a la ciudadanía comparando la enseñanza - educación de otras épocas con la actual, la mayoría opinaría que estamos en el peor momento educativo conocido, y esto realmente nos debe preocupar a los que estamos influyendo en ese momento educativo.

Este es un debate eterno, en esta situación nos encontramos posiblemente por muchas razones, por un lado están las nefastas leyes de nuestros gobernantes, por otro la deficiente inspección al profesorado, y por último la nueva estructura de la mayoría de las familias, en las que el hijo se encuentra encasillado el día entero en diferentes tareas, pero faltándole la más importante, la interactuacion familiar.

Pero esta no era la problemática que yo quería compartir con los lectores, aunque tiene mucha relación. Nuestras eruditas mentes pensantes, los políticos de turno, hicieron algo, que por la evolución social acaecida, se necesitaba en nuestro sistema educativo, incluyeron de forma sistemática el área de Educación Física después de una gran lucha de los pioneros de esta especialidad en España. Uno de los grandes cambios de la sociedad moderna fue conseguir mayor tiempo libre para todos sus ciudadanos, lo que significaba que este tiempo había que saber utilizarlo para bien del ser humano. Y así fue, nuestra área, la Educación Física, basó la mayor parte de sus contenidos en guiar a los alumnos hacia la correcta utilización del tiempo de ocio, consiguiendo a su vez que la salud de los mismos se viera beneficiada.



Simultáneamente aparecieron corrientes y nuevas tecnologías que luchaban por conquistar ese tan deseado economicamente mercado del tiempo libre, y lo consiguieron. Televisiones, video consolas, ordenadores..., fueron y son los que han acaparado la mayoría de ese espacio que debería haber sido para el desarrollo de la mente y el cuerpo en un estado de relajación y disfrute, para el desarrollo motriz y para el fortalecimiento de la salud.

...Y ahí estábamos inculcando estos valores en nuestras dos o tres sesiones semanales de Educación Física, o Gimnasia, o Deporte, o como cada uno crea que debe llamarla, porque cualquiera de las nomenclaturas utilizadas para este área, va a tener un significado positivo e ilustrativo para lo que con toda seguridad se creó: la promoción y el mantenimiento de una adecuada salud que lleve al ciudadano hacia unos valores higiénicos y de tiempo libre, que a su vez marque la calidad de vida y su felicidad. De repente aparecieron de nuevo las "mentes pensantes" y decidieron que a partir de este próximo curso, 2008-09, se reduce el tiempo de docencia semanal en nuestra área: ¿habéis pensado lo que esto puede significar para esta tan deteriorada comunidad antisaludable?; ¿mejorará la salud de las próximas generaciones y descenderá su presencia en los hospitales?; ¿seguiremos siendo el país occidental con mayor índice de colesterol en edad escolar?; ¿reduciremos las enfermedades cardiacas en edades tempranas gracias a los buenos hábitos de la población?...

Bien, ahí quedan mis reflexiones para que quien las lea, espero que sean muchos de mis compañeros de profesión, fuercen la máquina democrática para que no sólo no se vea reducido el tiempo del área educativa más importante de nuestra vida infantil y juvenil, sino que utilicen cualquier foro para expresarse y conseguir fortalecer y reivindicar estas necesidades para la glogalidad social en que vivimos.

...y ahora sí, quizás tarde, pero estamos a tiempo de revertir esta pasión por el complejo movimiento de las pantallas durante tiempos indefinidos en edades tempranas, Ahora el área de Educación Física ha pasado a ser una de las principales materias de nuestro sistema educativo, tres horas semanales en Primaria. Somos casi el único escudo que protegerá a nuestros alumnos de esta tendencia global de la IA, aportándoles recursos y hábitos para volver a enderezar la necesaria calidad de vida saludable y llena de felicidad. 

¿Alquien duda todavía la verdad de este refrán de los años veinte?: "Más vale burro sano que sabio muerto".



Este artículo está dedicado a Pepe Luis, mi primer "maestro de deportes", al cual agradezco su empeño por darnos a conocer la cultura deportiva en nuestra juventud, y sin el cual seguro que yo no habría dedicado mi vida a esta ilusionante profesión.